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Jorge Carrillo Olea: Un libro singular

porregiorojo1

Mar 28, 2026
Jorge Carrillo Olea: Un libro singular

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Seguridad Nacional y Fuerzas Armadaseste es un libro singular. Lo es porque hace días en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) de la Ciudad de México ocurrió un hecho sin precedentes: cinco ex directores del extinto Centro de Investigaciones y Seguridad Nacional (Cisen), hoy denominado Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y yo, presentamos un libro que, desde mi óptica, más que una reflexión de tipo académico –aunque eso parece– es una convocatoria para repensar en conjunto algunos temas que atañen y son de la mayor trascendencia para la Seguridad Nacional (SN) de nuestro país.

En el libro, Alejandro Alegre, Jorge Tello, Eduardo Medina Mora, Guillermo Valdés, Luis Herrera Lasso y el que firma, escribimos sobre una serie de temas sustantivos e instrumentales de la SN, entre ellos, la SN y la política; la SN y la economía; la SN y las Fuerzas Armadas; la SN y el crimen organizado; la SN y Estados Unidos; la Agenda Nacional de Riesgo; la coordinación interinstitucional e internacional y la planeación gubernamental ante la SN, que además de la indudable pertinencia y riqueza de cada uno de ellos, abren el espacio para concitar una reflexión conjunta sobre varios asuntos de relevancia para la nación.

La primera singularidad fue deducir que los ex directores suscriptores del texto estamos preocupados por la incertidumbre que se percibe en el país, pero al mismo tiempo por la salud de la estructura de la SN y dudas sobre las capacidades de ellas para encauzar satisfactoriamente los retos que el momento les impuso. No vemos cómo se conduce al país con ese ayuno.

Vive el país momentos de zozobra.

Tomemos ejemplos de los grandes problemas nacionales, que, entendiendo tanto su movilidad como su peso, serán la violencia criminal, el presidente Trump, las próximas elecciones, China, Cuba o las finanzas nacionales.

Un sistema de captación, análisis y conclusión constantes de hechos y sus circunstancias respecto de ellos, mucho podrían aportar en armonía dentro del sistema de inteligencia, pero tal sistema no vive su mejor momento.

Han pasado casi 50 años desde que convinimos en darnos un organismo de inteligencia civil profesional, Cisen, ahora CNI, que con condición de Estado sustituyera aquellas formas de hacer política que tanto nos envenenaron en el pasado por tener como primer recurso la violación a la ley y la revocación de los derechos humanos que todo ser merece.

En ese ambiente, hoy es satisfactorio anunciar que las instituciones armadas que en aquellos trabajos estaban dispuestas por representantes individuales, actualmente poseen en plena fuerza sus propios recursos actuando con gran dinamismo profesionalmente compartido. Son un gran equipo.

Fue muy gratificante registrar que los esfuerzos de aquel Cisen desde los primeros pasos fueron acertados, debidamente integrados por maduros sentimientos nacionalistas, siempre bajo la ley, la buena práctica y que estas nobles definiciones maduraron en un servicio a la patria con visión integral, con un enfoque integrador que la hicieron eficiente.

Con esto se sustituyó un ambiente viciado que por décadas sólo reportó vergüenzas y acabó vinculado a lo más oscuro de la delincuencia organizada nacional y extrajera de horizontes aún no revelados.

Aquellos personajes y cientos más nunca supieron lo que es el Gabinete de Seguridad Nacional, la Inteligencia Estratégica, la Agenda de Riesgos, tanto como hoy deben saber evaluar las nuevas amenazas naturales de un mundo multilateral, sin fronteras, ni alcanzar certidumbre sobre nuevas amenazas que pusieran en aprietos la solvencia de la nación. Esto es conocer todo tipo de peligros internos y externos que atentarán contra la paz social.

Ese día los ex directores externaron sus preocupaciones porque la naturaleza original del aparato creado hace medio siglo actualmente hubiera sido desplazada de sus misiones por las que son propias de la investigación criminal, que parece ser, según leyes y el reciente conocimiento público, la materia ahora es tema de la nueva concepción del CNI.

Hubo énfasis en apuntar que no es correcto ni conveniente que la seguridad nacional forme parte de la seguridad pública como el actual gobierno lo hace. Son conceptos estrechamente relacionados, pero estratégicamente distintos.

Se concluyó con la satisfactoria participación de los más de 300 invitados que a través de preguntas oportunas ayudaron a crear un ambiente de satisfacción. El ejercicio de comunicación fue todo un éxito y modelo para otros centros de enseñanza.

carrillooleajorg@gmail.com

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