• mié. Feb 18th, 2026

Miguel Ángel Velázquez: Ciudad perdida

porregiorojo1

Feb 18, 2026

Morena, entre la memoria y la extorsión // El frente chantajista: Monreal, Velasco y Anaya // Rojo y Tabe, acuerdos y aceras que no quedan

mi

n política, dicen los versados ​​en el tema, la memoria es un arma que tarde o temprano se usa, lo mismo para la defensa de las ideas que para ejercer venganza contra los que, por ejemplo, usaron el chantaje para condicionarla.

La idea viene un cuento porque en días pasados, desde todos los frentes, se descubrió lo tantas veces dicho: Morena es un desastre y el proceso electoral en puerta, para unos y para otros, ha hecho más notorio el problema que ya aflige, cuando menos, a los pocos de izquierda que aún militan en ella.

La raíz del problema está en lo que alguna vez fue necesidad y hoy es necesidad: ganar las elecciones al costo que sea. Así, eso que podría ser la voluntad de los que abogan por la justicia está convertida en una fisura que aprovechan quienes militan por el usufructo de la divisa y se lanzan al chantaje.

Y no sólo eso; la ley que obliga a las mayorías a depender de las condiciones que dictan las minorías se hace más grande y anula la voluntad del sufragio que otorgó el poder a una sola bandera, por más que se quiera sumar a las pequeñas fuerzas aliadas, convertidas, en ciertos momentos políticos, en el instrumento del chantaje.

Sí, el chantaje es hoy una poderosa arma letal y legalizada y se usa en política para condicionar a las mayorías –chulada de democracia– que así ponen en manos de ciertos grupos de píldoras de compromiso con la ciudadanía.

Y ahí es donde las cosas toman un matiz diferente. Las ofensas y la extorsión se quedan grabadas en la memoria política de las víctimas, del tamaño que sean, porque dañan profundamente. El ejercicio de esta malsana práctica confunde a la gente proyectos, rompe o cuando menos retrasa los que dan sustento a los planes de gobierno, así que en eso radica su peligrosidad y la huella que queda en quienes no olvidan el agravio.

A los ojos de todos, las acciones de Ricardo Monreal en la Cámara de Diputados; Manuel Velasco, del Verde en el Senado, y aunque de forma intermitente, del dirigente del Partido del Trabajo, Alberto Anaya, han construido el frente chantajista de México, que por encima del proyecto de nación con el que dijeron estar de acuerdo, han colocado sus intereses y su sobrevivencia.

Pero se les olvida que no hay olvido –perdón por la redundancia–. La presidenta Claudia Sheinbaum ha desarrollado un instinto político muy especial, ése que le dice cómo torear a Trump y cómo tener paciencia para con el chantaje, pero nunca ignorar la ofensa.

Una de las más importantes tareas de la Presidenta es lograr la trascendencia de la 4T el poder y para eso ya aprendió a caminar en terrenos minados. Ya sabe en qué lugar está cada bomba y sabe cómo eludirlas, cómo inutilizarlas, pero todo a su tiempo y con la memoria fresca y la cabeza fría. Aguas.

De pasadita

En la Roma-Condesa y en Polanco se inició, desde la semana pasada, la reconstrucción de las aceras que estaban convertidas en trampas peligrosas para quienes caminaban por ellas. En cosa de días, bajo el mismo esquema, seguramente con el mismo material que no parece ser duradero, se rehabilitaron algunos de los banquetes de las alcaldías Miguel Hidalgo y Cuauhtémoc. Parece que se trata de un mismo plan y eso no es raro.

Hay historia entre la alcaldesa Alessandra Rojo –dicen que va a renunciar al apellido– y Mauricio Tabe, y es que los acuerdos entre esa pareja ya fueron motivo de un zafarrancho muy comentado.

Se trató de un ataque, dicen las crónicas de aquel tiempo, del ex marido de Alessandra, el empresario Emmanuel Grey, al mismo Tabe. El hombre de empresa no estaba de acuerdo con los acuerdos de su esposa y el hoy alcalde. Ojalá que éste les salga bien.

cd_perdida@jornada.com.mx

Leer más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *