• mié. May 20th, 2026

Electromovilidad: última milla avanza, transporte pesado se rezaga

porregiorojo1

May 20, 2026
Electromovilidad: última milla avanza, transporte pesado se rezaga

La transición hacia energías limpias en el transporte dejó de ser una promesa para convertirse en una necesidad operativa, financiera y ambiental para empresas, fabricantes y gobiernos. En el país, la electrificación de flotillas de última milla avanza con rapidez, mientras que el transporte pesado sigue rezagado en infraestructura, autonomía y financiamiento.

De acuerdo con la Asociación Electro Movilidad (EMA), México ya superó el cuarto de millón de vehículos eléctricos en circulación. “Ya es una realidad”, afirmó Eugenio Grandio, presidente de la EMAal destacar que cifras de la AMIA indican que en el primer trimestre de este año se vendieron 60.402 unidades entre eléctricas, híbridas e hibridas conectables.

“La reducción de precios ha sido clave, actualmente existen al menos seis modelos de autos eléctricos por debajo de los 500 mil pesos, impulsados ​​​​principalmente por fabricantes chinos”, indica Grandio.

Última milla: el motor de la transición

Adrián Enciso, director de Vehículos Eléctricos en General Motors Méxicoreconoció que la demanda de vehículos comerciales eléctricos atraviesa una etapa de crecimiento estructural, particularmente en operaciones urbanas y flotillas de última milla.

“Vemos un movimiento muy claro: flotillas de última milla, reparto urbano y operación en centros urbanos están migrando hacia soluciones eléctricas porque el enfoque de las empresas pasó del precio de adquisición al costo total de operación, donde factores como el ahorro en energía, menor mantenimiento, cumplimiento regulatorio y metas de descarbonización se han vuelto centrales en la conversación con los clientes”, dijo.

En este segmento, empresas como Mercado Libre, DHL, FedEx, Grupo Bimbo, PepsiCo y Estafeta, entre otras, están impulsando la transición al sustituir unidades de combustión por eléctrica.

Asimismo, Manuel Tamayo, vicepresidente de Element Fleet Management en Méxicosostuvo que el mercado corporativo es el segmento donde la transición avanza más rápida, ya que las empresas evalúan el costo total de operación y no únicamente el precio inicial de adquisición.

“Actualmente existen operaciones donde el costo total de propiedad de un vehículo eléctrico resulta entre 3 por ciento y 5 por ciento menor que uno de combustión, considerando combustible, mantenimiento, impuestos y operación en ciclos de tres a cuatro años”.

Además, agrega que en ciudades con restricciones ambientales las flotas eléctricas eliminan costos asociados al “doble no circulación”, contingencias y sustitución temporal de unidades. “El vehículo eléctrico ya no es necesariamente más caro de operar. Cuando metes todo en la ecuación, hay ejercicios donde ya sale más barato”, señaló Tamayo.

Transporte pesado: el desafío pendiente

Mientras la electromovilidad avanza en la última milla, el transporte pesado enfrenta barreras estructurales: autonomía limitada, peso de baterías, tiempos de recarga y falta de corredores eléctricos.

Si bien existen flotas eléctricas operadas por las grandes empresas, datos de AMDA indican que, de los 10,038 vehículos comercializados al menudeo entre enero y abril de este año, solo 70 fueron eléctricos y 30 híbridos. En cuanto a producción, en el trimestre apenas se fabricó una unidad en territorio nacional, según cifras de la ANPACT.

Actualmente, fabricantes como Daimler Truck, Mercedes-Benz Autobuses, Scania y Volvo Trucks desarrollan plataformas eléctricas para carga pesada y autobuses urbanos. El directivo de GM reconoce que el segmento de autobuses y tractocamiones avanza “de forma más gradual”, ligado a la necesidad de infraestructura especializada y esquemas financieros robustos.

Ciudades y cuellos de botella

Aunque la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara concentran los mayores avances en cuanto a infraestructura de recarga. La EMA estima que la red de recarga pasó de 3.514 posiciones a los 4.378 puntos de conexión, mientras que la red privada alcanzó las 55.224 posiciones, aún sigue siendo insuficiente.

“El gobierno tiene que ser el habilitador de las políticas públicas para que este ecosistema se desarrolle”, advirtió Andrei López, director general de Ce Neutral.

También señala que la expansión acelerada de vehículos eléctricos podría presionar transformadores y redes urbanas diseñadas para otro nivel de consumo. Y aunque ya existen corredores con estaciones públicas, la cobertura continúa fragmentada fuera de las grandes zonas metropolitanas.

Por su parte, Adrián Enciso. apuntó tres elementos clave a impulsar en los próximos cinco años: la expansión de cargadores rápidos en ciudades y corredores logísticos; redes de distribuidores equipadas con cargadores rápidos; y capacitación técnica para reducir mitos y dudas sobre la electromovilidad.

“En el mercado nacional la mayoría de los eléctricos son de origen chino. Esto se debe a que, mientras otros países se enfocaban en desarrollar híbridos o diésel, los chinos trabajaron durante 15 años en el desarrollo de vehículos eléctricos, obteniendo conocimiento, patentes, tecnología, proveedores y baterías. Esto hace que sea difícil competir con ellos. México corre el riesgo de rezagarse tecnológicamente si no desarrolla capacidades industriales propias en alimentación, software y proveeduría especializada”, advirtió Eugenio Grandio.

Seis ejes para acelerar la transición:

  • Políticas públicas más agresivas.
  • Incentivos fiscales y regulación clara.
  • Expansión de la red eléctrica con inversión de la CFE.
  • Corredores nacionales de carga para transporte pesado.
  • Financiamiento especializado para flotillas eléctricas.

Desarrollo industrial local y capacitación técnica.

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